miércoles, 10 de febrero de 2010

Una Reflexión Sobre la Relevancia de un Nuevo Acuerdo o Pacto Nacional

Esta es la liga para acceder a mi columna que publico hoy en la sección de finanzas del Universal con el título Un Nuevo Pacto Nacional

42 comentarios:

Carlos Villafranca dijo...

Muy Buenos Días Dr. Alejandro Villágomez,

El fundamento debe ser retornar a
la participación de los ciudadanos quienes evaluarán a sus representantes. Es indispensable que el vínculo que prevalezca entre Política Fiscal y Política Monetaria sea en pro del desarrollo y crecimiento económicos. Que las condiciones de gasto promuevan la inversión real y que las políticas sociales busquen abatir la pobreza y no reducirla mediante cambios en su forma de calcularla. Usted lo ha dicho Dr. Villagómez, en el papel resulta ser sencillo, pero requiere que las diversas unidades domésticas, empresariales y gubernamentales actúen al unísono para promover y gestionar (organizar una Sinfonía del Desarrollo) un Nuevo Pacto Nacional, en hora buena por su excelente crítica.

Anónimo dijo...

México necesita establecer "reglas de juego" que no beneficien sólo a unos y, más importante, una vez establecidas, hacer que se cumplan dichas reglas. La cohesión social es un requisito indispensable para llevar a cabo lo primero y quizá la única manera de lograr lo segundo.


Leticia Eugenia de los Ríos

miguel dijo...

La última vez que hubo un pacto de este tipo en México fue en 1987. El presidente Miguel de la Madrid lo acordó con los representantes de diversos sectores (empresarial, sindicatos, productores, comerciantes, gobierno...) con la finalidad de deneter la inflación, el incremento de los intereses y la devaluacion del peso. Con la llegada del presidente Carlos Salinas de Gortari, el pacto de 1987 fue reforzado y ampliado; el reforzamiento se vio reflejado en la reducción de inflación y el crecimiento económico, y la ampliación derivó en la reforma político-electoral de 1990. Marianna Lara O.

Anónimo dijo...

No solo es necesario redefinir las reglas que regulan la participación o los procesos que se llevan en el país. Es evidente que un grupo selecto es el que decide, ¿Cómo lograr que dicho grupo resuelva en favor de alguna medida que seguramente afectará a los integrantes, ya sea de forma directa o indirecta? La participación ciudadana deberá tomar una participación crucial durante todo el proceso, ¿Cómo motivarla y encausarla?

Maricruz Arteaga

Brenda dijo...

Buenas tardes doctor, no podría estar más de a acuerdo con usted, no solo se trata de eleiminar (siendo muy utópicos) o reducir a los pequeños grandes grupos de gente privilegiada, es también, creo yo, una distribución más equitativa del ingreso...es decir no puede ser que tengamos población que vive con menos de un dolar al día, mientras que ciertos diputados o senadores ganan mas de 100 mil pesos mensuales...No solo se trata de incrementar impuestos, es también que se vea reflejado esto en la calidad de vida de quienes los pagan.

Saludos

Anónimo dijo...

Saludos....Realmente piensan que un gobierno que esta a punto de darle el VB a Televisa para que compre un paquete accionario de Nextel Mexico este interesado en un Pacto Nacional. Osea, Televisa ya tiene el 70% del mercado de TV abierta, el 95% del mercado te TV DTH (via Sky), y 50% del mercado de TV Cable. Y, como que no es muy dominante, el gobierno la dejara de proveer servicios de telecomunicaciones??!!!! Caramba..........Saludos.

Anónimo dijo...

Hola profesor
Estoy totalmente de acuerdo con su columna. Creo que tanto los políticos como nosotros como sociedad tenemos que dejar de crear "parches" para nuestros problemas.
También creo que la reforma fiscal, por ejemplo, es simplemente una reforma de tercer nivel. ¿De que nos sirve tener una reforma fiscal eficiente en el papel si no se puede aplicar bien la ley? Nosotros como sociedad debemos de ser parte de las reformas de primer y segundo nivel: obediencia de las leyes, exigencia de resultados y transparencia ciudadana deben de ser preocupaciones comunes de la sociedad. Si nadie cumple la ley nunca se podra hablar de buenas reformas.
Todo esto es sólo otro testimonio de lo importante que es la educación en todos los niveles y ámbitos. Al final de cuentas, un pueblo ignorante por diseño y elección no puede esperar nada diferente de su gobierno.
Ramón Fernández Ayarzagoitia

Dennise dijo...

El tema se viene arrastrando año tras año, y se han obtenido buenas propuestas para llevar de mejor manera ambas políticas en nuestro país, sin embargo debemos aceptar que la misma sociedad civil carece de un sentido común enfocado a la concientización, lo que da como resultado un rechazo continuo al consenso con nuestro gobierno. Un ejemplo de ello es acabar con la corrupción en la que todos estamos inmersos,y cualquier forma de acciones negativas, por el contrario trabajar de manera conjunta para un progreso significativo.

Dennise Chavarría

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con usted en el sentido que es necesario replantear un nuevo sistema que no sólo modifique las reformas pero todo el marco de normas que vienen arrastrando problemas de de desigualdad económica y social debido a los privilegios económicos con los que cuentan los grupos privilegiados. Desafortunadamente, aunque en la sociedad existan grupos como el Huasteco que replantean soluciones ante los problemas económicos, nunca se hace nada. Es necesario que se permita la participación de los ciudadanos para la toma de decisiones de nuevas políticas, ya que como siempre, son los más afectados y también que se fortalezcan las instituciones encargadas de la transparencia para que así, se asegure un uso correcto de los recursos económicos.
abigail

Anónimo dijo...

Queda claro que ambas reformas son necesarias y urgentes, sin embargo uno de los problemas a enfrentar, como bien lo dice, son los grupos de poder que no permiten un cambio radical que haga que mejore de manera real la situación en el país . Por ello, el cambio de partir de nosotros para poder exigir al gobierno la formulación de reformas eficaces y reales y que los grupos de poder no tengan la capacidad para determinar el rumbo que sigue el país. Si como ciudadanos exigimos el bienestar comú y el cambio surge de nosotros, el gobierno será capaz de limitar el poder de tales grupos privilegiados.
Viviana Aragon Chacon

Anónimo dijo...

Nuestro país requiere de una participación activa de todas las partes, principalmente de la sociedad que debe dejar de ser pasiva y convertirse en una parte activa de la vida política mexicana, exigiendo lo que nos corresponde. Como usted menciona será un cambio muy complejo y tardado, el acuerdo entre los actores será lo más importante y será necesario que se dé si en verdad esperamos que nuestro país cambie.

Guillermo Gómez

itzel rocio dijo...

Estoy de acuerdo con su opinión. Es importante consolidar ambas reformas, para la situción actual de México las dos son primordiales. Sin embargo, no sólo es necesario plasmarlas en un papel y automáticamente se harán cumplir y listo, el país mejorará. Esto no es tan fácil, también es fundamental plantear las normas que regularan su funcionamiento y establecer claramente, como usted lo dice, el tipo de beneficiarios de la política (idealmente serían todos los mexicanos)y cumplir la política conforme a lo establecido. No se trata de hacer parecer algo que finalmente se desviará de su objetivo.
itzel osorio

Nancy Vivar dijo...

Desafortunadamente la respuesta no puede ser de naturaleza económica, dado que mucho tiene que ver la voluntad política y, como usted bien menciona en esta columna, la coyuntura de este año electoral preparatorio al 2012 nos deja muy poco margen de maniobra.

Si bien para muchas personas las alianzas electorales que se están presentando en los Estados son indicativas de una cooperación hacia un objetivo común, no podemos pensar en éstas como un escenario de un pacto nacional.

Para poder lograr un nuevo pacto nacional y reformas de fondo necesitaríamos muchas cosas, pero primero que nada de actores políticos con el suficiente "punch" o respaldo político para absorber altos costos y fuertes embates que vendrían de todos lados, no creo que alguien quiera menguar su capital político en sacrificio de la nación.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo en la importancia de la reforma fiscal. Es necesario aumentar las recaudaciones no petroleras de 11% de GDP actual. En el terreno económico sería quizá buena idea realizar cambios que nos acerquen al correcto funcionamiento del teorema Coase y que nos lleven a algo próximo a un óptimo de Pareto en cuanto a cargas fiscales. Finalmente, creo que la R. fiscal es importante porque la producción de bienes públicos sigue siendo sub-óptima.

José Andrés

Anónimo dijo...

Opino que es indiscutible reformar las leyes fiscales y políticas para que se de un desarrollo en este país;´pero dudo mucho que en este año se logre algo como esto, lo más probable es que este tema se resuelva hasta después de las elecciones del 2012. Además pienso que los partidos políticos tienen que poner de su parte y no solamente ver por sus intereses (tanto políticos como económicos).

Alayn González

Anónimo dijo...

Me parece que el artículo habla de algo que los mexicanos al menos los que estamos interesados en el bienestar social y no sólo en el bienestar personal es lo que deseamos.
Desafortunadamente como bien se menciona, seguimos con autoridades que ven por su propio bien o por el bien de unos cuantos, en el que nosotros no estamos tomados a cuenta. No puede existir una cohesión si seguimos dejando que las autoridades no nos tomen en cuenta. Ellos se encargan de tomar las decisiones y nosotros bien gracias.
Parte del problema cae en la sociedad que elige a sus gobernantes sin antes estar mejor informado, se elige al que representa al partido simpatizante o al que más promesas le hace. Mejor ejemplo el DF... seguimos creyendo en las promesas del PRD y vemos que las cosas no mejoran, seguimos con servicios de pésima calidad, seguimos con problemas de inseguridad, etc.
Creo que si queremos hacer que las autoridades nos hagan caso debemos de empezar a levantar la voz y no me refiero a un paro o huelga nacional. Simplemente abrir los ojos para exigirle a las autoridades que hagan lo que deben de hacer y no l que QUIEREN hacer.
Marisol Mac Gregor

Gabriela Barrera Flores dijo...

Están los grupos en el poder, que obviamente, no quieren perder sus privilegios, pero también están los millones de mexicanos que no saben leer o escribir y los que son apolíticos.
Es cierto que las condiciones actuales no permiten prosperar a la mayoría, pero es justamente esa mayoría la que ha permitido que se perpetre el orden actual.
Creo que si hemos de esperar un cambio en la administración del país, la "posible" reforma política y fiscal debe priorizar las condiciones sociales que han hecho de México un espiral de corrupción y atraso.

Felipe dijo...

Sin duda los grupos privilegiados siempre que existe un crecimiento economico en el país, aunque éste sea poco, se quedan con una gran parte del pastel para seguir manteniendo su status. Se requiere que exista mayor transparencia para poder lograr un cambio real. Además de aplicar las leyes para todos. La gente debe participar activamente en todos éstos procesos. Deben existir mejores instituciones que controlen los aspectos economicos de México. Puesto que las que existen sólo benefician a grupos privilegiados.

Anónimo dijo...

Pacto Nacional: Yo me pregunto si es natural que el que esta bien economicamente reduzca sus ganancias para darselos a los que no tienen, No, no es natural. En este 2010 donde se piensan en generar ganancias y no en generar trabajo. Si yo tengo un trabajo y gano 30,000 pesos mensuales, y con nuestra idiosincracia mexicana que se rasque cada quien como pueda, me importa que tu te vuelvas mas probe cada dia. Vean los empresarios: a poco ellos se quedan con los brazos cruzados, no ellos defienden lo suyo y quieren mas. Y el pueblo, no se junta, no exige, no sabe como hacerlo. Mexico esta bien para los que luchan y conservan sus posiciones.
Por quien lucha el PAN? por los empresarios la derecha es universal, y los mas pobres suenan con hacerse ricos y no apoyar a los de abajo esos son panistas. Mexico es Panista porque es conservador. Que se acabe el pais, mientras yo tenga mis 30,000 pesos mensuales libre de impuesto, yo estoy bien y quiero mas para mi.


Saludos

Alex.

Anónimo dijo...

Creo necesario reformar las reglas que ejerce el sistema políitico en nuestro país. Sin embargo, pienso que es necesaria, como ya lo había mencionado antes, la integración de dicho sector.

Es necesria la coordinación del sector político para llegar a aceurdos y regas que beneficien a todos los acotres de dicho grupo.

De esta manera, y quizá involucrando la presión social, el sector político podr;ia ejercer presión sobre los secotres más apoderados.
Gabriela Márquez

Rodrigo Valdés O. dijo...

El nuevo pacto nacional del que usted habla es utópico, pues en México no existe, o por lo menos no lo veo, un agente de cambio que pueda conciliar los intereses de los grupos de poder. Sin embargo, los grandes cambios empiezan con pequeñas acciones. La reforma fiscal deberá estar encaminada a recaudar eficientemente y a gastar de la misma forma, pues el tamaño del gasto no es el determinante del progreso de un país. Ejemplo de ello es el gasto en educación, pues a pesar de que el gasto ha crecido, las evaluaciones internacionales demuestran que el conocimiento adquirido en los planteles de educación no es suficiente para competir con otros alumnos del mundo. Claro, este ejemplo no se aplica para todas las instituciones de México, porque los resultados varían según la escuela. Además, hay que recordarla importancia que tiene la educación para el crecimiento del PIB a largo plazo. La reforma política deberá de permitir el acceso de la sociedad civil a puestos políticos. La clase política es nefasta—e insoportable—porque sólo se preocupa por conseguir su hueso. El nuevo pacto nacional, a pesar de ser distante, deberá ser motivo de unidad nacional, en el cual la sociedad civil se involucre para poder lograr las metas que deberíamos tener como país (¿cuáles son las metas de México? ¿ser mejores? ¿en qué?). Y aún peor, ¿cómo ejecutar los planes? Los mexicanos no hemos demostrado poder conservar planes por más de seis años, y no hemos conservado la eficiencia en la aplicación de esos planes en los seis años (con excepciones). Pero, sí hemos podido obstaculizar los planes de otros por más de seis años (reformas del PRI y PAN).

Lizet Alejandra dijo...

Todos o la gran mayoría de los mexicanos desearíamos que existiera una mejor distribución de la riqueza en el país y que mejorara el nivel de vida de la población en general. Como usted comenta, esto sólo se logrará mediante reformas en el ámbito económico y en el político que sean oportunas, equitativas y bien estructuradas.
En mi opinión, en México existe un gran problema de falta de cultura política. Aunque puede ser utópico imaginar un país en el que todos están al día en temas políticos y económicos, creo (como ya lo han dicho en comentarios arriba) que la población debería participar más y tener más poder en la toma de decisiones del gobierno.

Saludos.

mario dijo...

Coincido con usted con la necesidad de establecer un pacto nacional, que defina hacia donde vamos y que queremos. Sin embargo, no creo que en este momento ningún actor político se encuentre con la capacidad de poder ser el conciliador y mediador de los intereses.
Tampoco quisiera omitir que la sociedad civil debe tomar un papel fundamental en la creación de este nuevo pacto, porque sólo así es como se puede, aunque sea de una forma limitada, de evitar que los grupos en el poder sigan manejando el país a su antojo

Mario Ch

AntonioNeri dijo...

La pregunta es, como ya se ha planteado, ¿cómo superar el obstáculo de los grupos rentistas? Lamento que la situación económico-política del país sea un círculo vicioso en el que los grupos rentistas, gracias al poder que gozan, pueden influir decisivamente en las arenas donde se definen las "reglas del juego"; por supuesto para favorecer sus intereses. Lo anterior provoca que las condiciones de iniquidad sigan profundizando. Mientras estos grupos se continúan enriqueciendo, amplios sectores de la población ven mermado su bienestar.

AntonioNeri dijo...

sLa pregunta es, como ya se ha planteado, ¿cómo superar el obstáculo de los grupos rentistas? Lamento que la situación económico-política del país sea un círculo vicioso en el que los grupos rentistas, gracias al poder que gozan, pueden influir decisivamente en las arenas donde se definen las "reglas del juego"; por supuesto para favorecer sus intereses. Lo anterior provoca que las condiciones de iniquidad sigan profundizando. Mientras estos grupos se continúan enriqueciendo, amplios sectores de la población ven mermado su bienestar.

Anónimo dijo...

Normalmente, los políticos presentan o apoyan proyectos de nombres llamativos (“reformas”), que al fin y al cabo resultan ser solo unas cuantas modificaciones superficiales. Estoy de acuerdo en que es tiempo de reestructurar, no solo conformarnos con “una manita de gato”. Es necesario encontrar soluciones que al largo plazo le ayuden al país a reponerse de un atraso general, y además le permitan en un futuro desarrollarse. Sin embargo, es importante que las próximas elecciones, no desvíen la atención de este punto. Como ciudadanos debemos exigir y no solo dejar pasar estas reformas como una nota roja o novedad de la temporada.
Jessica Korder

Al fin de cuentas dijo...

Doc, con afán de cumplir con la tarea de comentar la columna, quiero decir dos cosas: la primera estoy completamente de acuerdo con usted; la segunda, son sólo preguntas que me genera todo lo que escribió: cómo empezamos? por dónde empezamos? a que interés dañamos primero? qué interés ponemos primero? qué arreglamos primer: lo fiscal, lo político, el ejército, la iglesia, la educación, la pobreza? etc, etc.


leonardo morales

Anónimo dijo...

La definición de un pacto nacional nuevo y enfocado al desarrollo y crecimiento de México (en su conjunto), según las características mencionadas en esta columna y la pasada, parece ser la única solución a la necesidad de cambio que nuestra sociedad presenta. Una vez más repito la idea de que no es suficiente esperar a que se dé el consenso entre nuestra clase política y la empresarial, es decir, las élites beneficiadas de nuestras "reglas del juego". Participar y exigir cambios puede ayudar mucho más de lo que parece: no quitar el dedo del renglón, no olvidar, no conformarnos y tratar de entender la configuración social en la que vivimos para defender la importancia de este nuevo pacto y así estar más cerca de obtenerlo.

Saludos,
Dante Salazar Ballesteros

Anónimo dijo...

A pesar de las dificultades que el tema supone, estoy totalmente de acuerdo en que debemos apoyar o, dado el caso, presionar a nuestras autoridades para que pasen estas importantes reformas. Desafortunadamente, lo que estos acuerdos necesitan no es únicamente una firma, si no que es necesario crear toda una estructura alrededor de ellos para que todo lo acordado se cumpla: funciones definidas, quién se reporta con quién, cómo debe ser la relación con la sociedad, etc. Otro punto importante es que estos acuerdos sean moldeables a la situación económica y social; rigidez sólo nos llevaría al mismo problema en el futuro.
El único aspecto de la columna que no se me hace realista es el de participación ciudadana. A pesar de la importancia que debe tener en temas de gran interés general, como las elecciones o para presionar a las autoridades para que hagan su trabajo (el presente caso), es básicamente imposible tener una forma de gobierno directa por la complejidad de las tareas gubernativas y el crecimiento de la población. Ahora, no estoy diciendo que dejemos completamente la política a los políticos, por que en muchos niveles son igual de malos que cualquier otra persona, pero tampoco podemos esperar que se hagan mecanismos para participar en la resolución de temas tan específicos o que son de interés en una pequeña parte de la población. La forma eficiente es continuar con el modelo representativo y que sea creada una conciencia de estar al pendiente de lo que hace el gobierno para que se vuelva, como debe ser, un empleado de la sociedad.

Alejandro Jesús Favela Nava

Anónimo dijo...

Buenas noches, Dr. Villagómez

Un tema que apenas tocó, en el cual, sin embargo, estoy totalmente de acuerdo con usted, es el de la fiscalización ciudadana a la administración pública, ya que sólo mediante un seguimiento puntual de la actividad de estas instituciones es posible conocer a dónde van los recursos que aporta el 17% de la población que paga impuestos (esperemos que ese porcentaje crezca con la reforma fiscal).

Francisco González Berlioz

Anónimo dijo...

La iniciativa sobre la posibilidad de que la SCJN presente iniciativas de ley me parece interesante al igual que el sistema de eleccion presidencial por mayorí a bsoluta.

La reelección de alcaldes, regidores, jefes regionales, legisladores federales y locales es una buena oportunidad de reconocer a quien realmente esté haciendo algo por los ciudadanos.

Es ridículo el sueldo que se les paga a diputados y senadore spor no hacer nada.

Espero que esto no quede en "veremos" y que se lleve a cabo la mayoria de las propuestas.

Lorena Segura P

L. Irán Villgas dijo...

Buen Día Doctor,
Estoy de acuerdo con su critica y me uno a que tanto la política fiscal como económica no pueden sobrevivir una sin la otra, es cuando se hablaba de democracia política y la económica y social, se llego a la conclusión que las dos ultimas eran indispensables para para la democracia política ya que esta era solo un lazo de unión y estructura.
Como es bien sabido las decisiones fiscales siempre tienen a un grupo de privilegiados, creo ya ha llegado la hora, de que eso cambie, que ya no sea un pequeño grupo de privilegiados si no que ahora sean más (por no decir que esta alcance para todos), y si esto implica que se tenga que hacer un nuevo pacto, pues adelante, pero debe de quedar muy en claro que todos debemos de participar no debe de haber excepciones, y estoy de acuerdo con Brenda no se deben de incrementar los impuesto, lo que la mayoría sabe que se debe de hacer es implementar un sistema de recaudación efectivo, se que es difícil, pero si nos gusta copiar varias cosas de otros países observemos a Francia, para tomar la bases de un buen sistema recaudador.

Anónimo dijo...

No podría estar más de acuerdo en que es absolutamente necesario un cambio de fondo y no sólo de forma. Aunque para esto se necesitan dirigentes que tomen decisiones para todos y no para algunos. Desgraciadamente, vivimos en un país en el que los grupos de poder, entiéndase los ricos, tienen una enorme injerencia en las reformas que puedan o no hacerse en nuestro país. Si en alguna manera los perjudica, tienen toda la autoridad e influencia para detener la reforma. Sólo nos queda esperar que la próxima generación de dirigentes llegue con la idea de gobernar para todos.

Daniela Salinas.

Marisol dijo...

Marisol Ortiz Guillén

Estoy totalmente de acuerdo en que es necesario hacer cambios radicales en la manera en que este país está siendo manejado y administrado. Las reformas son indispensables para que podamos evolucionar como país ya que me parece realmente irónico que hombres como Slim se conviertan en una de las personas más ricas del mundo gracias a los monopolios en un país en donde se supone que están prohibidos los mismos. De igual forma creo que el hecho de que las empresas puedan deducir impuestos por todo es una gran fuga de ingresos para el gobierno. Me gustaría ver pronto cambios estructurales radicales para poder empezar a hablar de una nación en desarrollo.

Antonio dijo...

Jamás habrá un pacto nacional. Los acuerdos a los que llegan los grupos de interés, ya sean legisladores, gobernadores, empresarios o asociaciones, son estrictamente acuerdos de interes particular, si no fuera así ¿porque habrían de hacerlos ellos? Un pacto nacional seria que el pueblo se propusiera cambiar el rumbo de este país, algo que no pasará.

Francisco Valdivia dijo...

Doctor Villagomez, escribo con tristeza que ese pacto nacional nunca va a llegar porque como bien menciona, grupos de poder perderían privilegios y este país esta secuestrado por esos grupos que se alían para no dejar que otro gane, en vez de aliarse pensando en los ciudadanos y nuestras necesidades.
Ese pacto sólo podrá darse cuando la sociedad civil se una para exigir lo que merecemos, cuando nos propongamos y organicemos para dejar de ser prisioneros de unos pocos. Sólo hasta ese día este país cambiará y mejorará.

Anónimo dijo...

Buenas tardes Doctor estoy de acuerdo con usted la sociedad debe de participar más en las desiciones del país como en este caso las reformas, asi para podamos tener un pais de primer nivel y no quedarnos en uno en vias de desarrollo. Se necesita acabar los privilegios que solo algunas personas gozan, esperemos que las reformas en verdad se hagan y se apliquen como deben de ser.
saludos
monica duarte

Mario Enrique dijo...

El ejemplo de chile parece ilustrativo. Apoyo que tanto la reforma fiscal como política deban ir ligadas, pues son recíprocas si se desea un desarrollo nacional importante. Tomar decisiones en políticas siempre es difícil, pero si realmente valen la pena debemos procurar cambiar el sistema. Sería interesante investigar el modelo español para comprender cómo cambiaron el escenario social y político y, al mismo tiempo, lograron apaciguar los intereses de grupos organizados.
Mario Enrique

Anónimo dijo...

Para Francisco Valdivia, "este país esta secuestrado".

Eso de "SECUESTRADO" como tu lo llamas, segun mi punto de vista, ha estado mal utilizado por los mexicanos fuera del poder que somos mas el 90%. El pais no esta secuestrado, ellos son los duenos del Pais, y ojo con esa definicion. Estas viviendo en el pais de ellos y no lo han secuestrado siempre ha sido de ellos por mas de 500 anos.

Y ahora ya no necesitan de esos mugrientos (yo me considero mugriento) para producir pues lo traen de china y sale mas barato. Solo los necesitan para consumir por eso hay tanto desempleo.

Creo que siempre hemos sido enganados, nunca los duenos han secuestrado algo, siempre ha sido de ellos. Y ahora eso que le llamamos globalizacion se parte de que hay un lugar donde la esclavitud es valida con tal de competir. No se puede competir tan facilmente contra eso.

Saludos

Alex

Anónimo dijo...

La redistribución del ingreso en México es un tema sobre el cual existen muchas teorías pero poco consenso sobre cómo cambiar el statu quo, cómo eliminar a las élites dominantes que inciden en la aprobación de los sistemas de recaudación y excención de impuestos, cómo lograrlo sin olvidar la cohesión social, y cómo se señaló en otros artículos, por dónde empezar. El debate aún continúa y la brecha entre ricos y pobres en nuestro país continúa siendo muy amplia. A pesar de los programas sociales no se ha logrado disminuir la brecha salarial y cada día la proporción de la economía informal se incrementa con sus consecuentes resultados negativos para el sistema económico.
Mientras tengamos políticos que trabajan para las elecciones y no para los ciudadanos y la nación, será difícil avanzar en un nuevo pacto nacional.
Vanessa O.

Anónimo dijo...

Considero que alcnazar un pacto nacional en México es demasiado difícil, pues nuevamente la presencia de oligaruías nacionales obstaculizará la posibilidad de generar un nuevo pacto nacional. Difícilmente estos grupos sacrificarán sus intereses personales. Además,defenderán sus privilegios por todos los medios posibles (sean legales o ilegales), por lo que mientras no se limiten los privilegios de ese grupo se seguirá acentuando la brecha entre ricos y pobres, y seguirá existiendo resentimiento social en lugar de cohesión social.

David Orozco

Anónimo dijo...

Este es un artículo muy interesante, reflexivo, sobre una necesidad imperiosa en nuestro páis. Es urgente que se rompan las incercias en las que los grupos de poder tratan de seguir manteniendo su coto y la corrupción es el mayor inventivo perverso para que no cambie el status quo.

Ya se vivió en México en los 80s esa capacidad de llevar adelante un gran pacto nacional para contener la inflación. Pero los cambios de ahora son más difíciles, por que no son en estricto sentido tna "urgentes" en la percepción pública como era la contención de una inflación de más de 100 por ciento. Parece que la grandes crisis económicas o políticas son el mejor momento para echar a nadar estos pactos nacionales.

También es cierto que la naturaleza de este pacto nacional es más amplia que la de aquel pacto económico de los 80s y que abarca temas muy arraigados como el sistema laboral y fiscal, entre otros. En un libro sobre economía para no economista leía que una de las razones para que los países menos desarrollados no salgan de ese estado no es solamente sus recursos, sino la corrupción que permea a todos los niveles de la sociedad y la debilidad de sus instituciones.
Un paco nacional tendría que atacaer de raiz estas dos cuestiones y creo que debería empezar por un pacto político que permita llevar a cabo las reformas necesarias con la expectativa de un mejor país.
Guillermo Malpica