miércoles, 24 de febrero de 2010

Lecciones para la Política Fiscal en México a partir de la Crisis

En mi columna Tintero Económico que se publica hoy en el Universal continuo con la discusión sobre nuestra política fiscal y sus pendientes.

39 comentarios:

Anónimo dijo...

Considero que una de las causas que ha retrasado la reforma fiscal es el contexto electoral. Y mientras los polìticos sigan pensando en el corto plazo con el fin de no perder electores, entonces los "ajustes" fiscales seràn insuficientes.Marianna Lara

Anónimo dijo...

A pesar de que se presumía que la economía mexicana había llegado a un déficit cero, con la crisis volvió a salir a la luz el hecho de que hay un problema estructural en las finanzas públicas.
No es suficiente que las políticas fiscales en México cumplan con objetivos a corto plazo, como lograr un equilibrio presupuestal, sino que de fondo estén bien estructuradas y permitan avances a largo plazo y protección en caso de crisis.

Eugenia de los Ríos

Anónimo dijo...

Siendo honesto, no había escuchado hablar (o leído) de los estabilizadores automáticos. Simplemente suena muy bien contar con mecanismos que reajusten ciertas reglas y criterios fiscales de acuerdo con los vaivenes de los ciclos económicos. Políticas fiscales bien pensadas y flexibles es una meta a la que debemos aspirar como país.
Adán Morales Pedroza

Anónimo dijo...

Pienso que sí es importante ver qué fue culpa de México.
No puede ser más claro, los países con mejores situaciónes fiscales salieron adelante más rapido.
Podrá haber venido de fuera la crisis, pero está claro que con esto, y nuestra obvia dependencia a Estados Unidos, nosotros la dejamos entrar.
Ramón Fernández A.

AntonioNeri dijo...

Los temas que se discutan para la reforma fiscal deben contemplar, desde una perspectiva amplia, cuestiones fundamentales, se debe considerar un proyecto de nación a largo plazo. Los planteamientos de la reforma se deben adaptar a dicho proyecto y se han de articular, coordinar, con otros instrumentos de la política pública que repercutan en la consecución de los objetivos del proyecto de nación.

El "paradigma" del equilibrio en las finanzas públicas es miope. Buscar el déficit cero, per se, es un error porque implica anteponer criterios meramente nominales, contables, al análisis en términos reales, auténticamente económico. Existe una distinción entre equilibrio contable y equilibrio económico. El primero se refiere a la igualdad entre ingresos y egresos; el segundo implica la optimización de beneficios. Las modificaciones de la política fiscal deben atender a este tipo de visión, la optimización de los beneficios para la población.

Al fin de cuentas dijo...

Doctor, estoy de acuerdo con usted, pero me pregunto, si no hemos podido ampliar la base tributaria, podremos automatizar la fomra de cobrar impuestos segùn realidades econòmicas mundiales?

Muchos de nuestros buròcratas ven a la teconologìa con miedo, podràn utilizarla para bien? simplificaràn la forma de cobrar impuestos?


saludos
leonardo morales

Brenda Nava dijo...

n cuanto a este famoso hoyo fiscal que comenta, no se si ha visto un "comercial" o "infomercial" que ha sacado López Obrador donde hace unas cuentas, que dicho sea de paso si cuadran, pero que me dejaron con algunas dudas, en especial porque recuerdo que usted alguna vez comentó que se requería de extender el número de contribuyentes. Espero lo pueda revisar a ver si es verdad que si "checan" las cuentas de AMLO

Anónimo dijo...

No sólo necesitamos una política fiscal de fondo, si no que el Gobierno trabaje en crear empleos y definitivamente reducir el gasto de los salarios a funcionarios públicos.
Nuestra recaudación fiscal es la más pobre de América Latina, esto debido a las formas que exixsten para evadiur, y como ud dijo, eludir impuestos.

Lorena Segura P

Anónimo dijo...

Sin duda en cuanto a temas fiscales, aún quedan muchas cosas por hacer. Si bien se han implantado distintas medidas en el transcurso de los años para resolver la economía de México, ésta sigue igual y esto es porque las medidas que adoptan sólo resuelven los problemas a corto plazo y no hacen proyecciones a futuro. Las nuevas políticas fiscales pueden responder a grandes cambios económicos siempre y cuando estén bien estructuradas.
Abigail Cruz

Anónimo dijo...

Como usted lo señala es necesario complementar la política fiscal con los estabilizadores, no se que tan bien haya sido llevada la política económica, pero de acuerdo con algunas cosas que he leído, si el manejo hubiera sido peor, la crisis hubiera afectado más a México. La gran dependencia hacia Estados Unidos, nos hace pensar en la búsqueda de nuevos socios comerciales. Mi duda es qué si las autoridades mexicanas pudieron hacer algo más o fue tal el efecto de la crisis global que limitó el margen de maniobra de nuestro gobierno.

Guillermo Gómez

Itzel De Haro López dijo...

Estoy de acuerdo la necesidad de un esquema de estabilizadores automático, pero, al mismo tiempo, considero que se requiere de empresas más competitivas a nivel internacional. De esta manera, México dejaría de depender de la situación económica de Estados Unidos, y tendría mayores herramientas para superar una crisis. Considero que la implementación de un sistema de estabilizadores, por si misma, no resolvería el problema de raíz.

Itzel De Haro.

Anónimo dijo...

No se vale sugerir a los alumnos escribir su opinión en el blog.

Es como tener lectores y cometaristas cautivos.

Parece un comportamiento rentista, diría yo.

Alejandro Villagomez dijo...

Anónimo, este Blog tiene entre otros fines el de servir como apoyo didáctico, como sucede con otros colegas de otras universidades en otros países. Adicionalmente esta abierto a las opiniones, aún aquellas que se escudan en el anonimato. En todo caso, si no quieres ingresar tu comentario, o no tienes nada constructivo que agregar,puedes no hacerlo

Anónimo dijo...

Prof. Alejandro, estoy totalmente de acuerdo con Ud. Las pruebas de que los ingresos fiscales no son suficientes se ven por todas partes: balanza comercial negativa, provisión de bienes públicos sub-óptima etc. Estabilizadores automáticos quizá suavizarían el ciclo de negocios con mayor eficiencia. Podrían complementar la política fiscal tradicional y la monetaria.

José Andrés J.

itzel rocio dijo...

Me parece importante desarrollar medidas contracíclicas, pienso que deben funcionar como un plan de emergencia o algo semejante. Así no sólo se concentraría la atención en un sólo problema en corto plazo, sino también se tendría una perspectiva y una solución para futuros problemas a largo plazo, porque de ellos no etsamos aislados.

Anónimo dijo...

Como bien menciona, el problema estructural de las finanzas públicas debe tomar importancia en el momento de modificar la política fiscal, ya que si las reformas se hacen a partir de una base desestabilizada, las mejoras que puedan hacerse se verán obsoletas en el largo plazo. Además, las consecuencias,como ya las hemos visto, serán de mayor repercusión en la economía de nuestro país.
Viviana Aragón Chacón

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo que en la política fiscal se deben discutir temas importantes como es el equilibrio fiscal, la sustentabilidad de largo plazo y los problemas estructurales de las finanzas públicas. Yo creo, que todos estos puntos se van aplicar hasta la reforma fiscal, pero dudo mucho que sea a corto plazo ya que se puede percibir que esta reforma va para una larga discusión en el congreso. Es importante tomar acciones, lo antes posible, con respecto a las políticas fiscales, ya que cada día las finanzas públicas reflejan signos negativos en la economía de nuestro país.

Alayn González

mario dijo...

Me parece que sus últimas entradas han dejado algo muy claro, la necesidad inemdiata de lograr una reforma fiscal, ya que ésta no solamente sirve a nivel interno, sino que nos protege de elementos exógenos.

El problema es que se debe disociar las cuestiones económicas de las políticas y dejarse de lado el conexto electoral y la búsqueda de respuestas a corto plazo y que sirvan para el diseño del país más allá de una administración.

Mario Ch.

Gabriela Barrera dijo...

Creo que hay dos problemas que hecen menos probable que este año tengamos la reforma fiscal que necesitamos: la crisis en la cámara de diputados y las constantes confrontaciones por el próximo proceso electoral, y que el proyecto de plan fiscal parece mal planteado y además tiene inconformes a empresarios, civiles y académicos.

Anónimo dijo...

El problema como bien se menciona es mucho màs complejo y basto de lo que parece... no es suficiente con una politica a corto plazo, se necesita una restructuracion a fondo de las politicas fiscales del pais y ya en base a esto hacer enfoque en algo mas particular. esto con el fin de no hacer mas grande el desorden que tenemos en cuanto a politicas y reformas fiscales que tenemos
Marisol Mac Gregor

Anónimo dijo...

La crisis mostro mucha debilidades de la Economía mexicana, es necesario, no desperdiciar esta oportunidad se localizar de forma más especifica los puntos a observar, analizar y corregir. Como usted ya lo había mencionado, es urgente reestructurar la política fiscal del país. Si había oído de los mecanismos de protección contracíclica, pero jamás me había preguntado cuales eran los de México. Es tiempo de dejar de creer que la economía de el país tiene como único defecto (por mas importante que sea) la dependencia a Estados Unidos.
Jessica Korder

Felipe dijo...

Creo que una de las causas por las que la crisis afecto tanto a México fue que ya existían varios problemas económicos en nuestro país desde antes de la crisis. Esto podría servir de lección para que una crisis futura no vuelva a afectar de ésta manera. Además durante la crisis se aplicaron reformas que afectaron negativamente a la economía mexicana, como el aumento a los impuestos. Son necesarias nuevas reformas que ayuden a salir más rápido de la crisis y evitar que una futura afecte en mayor o igual grado.

Felipe D.

Mario Enrique dijo...

Considero que efectivamente necesitamos mecanismos económicos autónomos para contrarrestar las fluctuaciones económicas de forma más efectiva. Soy optimista, creo que poco apoco el país mejora algunos aspectos fundamentales. El equilibrio fiscal y la sustentabilidad a largo plazo no deben ser perdidos de vista y pero debemos buscar formas creativas de resolver los problemas y, sobre todo, cambiar los problemas de raíz.
Mario E.

Anónimo dijo...

Coincido en que las decisiones fiscales en México están ligadas a la agenda política y pocas veces vemos que éstas realmente atiendan los problemas estructurales, más bien se orientan a satisfacer las necesidades más inmediatas, es decir, las de las urnas. Como ciudadanos mexicanos debemos empezar a exigir políticas con visión de largo plazo, cuyos costos serán menores que continuar con más parches...

Vanessa Ortega.

Gabriela dijo...

Es difícil pensar que un país como México pueda ser comparado con otro países que, antes de la crisis, también presentaban un equilibrio presupuestal; como ya lo ha dicho en su artículo, el mercado mexicano es sumamente dependiente y presenta ciertas peculiaridades. Sin embargo, existe un problema más profundo: la intervención decisiva del Estado.

Desde mi punto de vista, me resulta difícil visualizar que se incluyan mecanismos de estabilizadores automáticos, ya que, para lograr que éstos funcionen, está implícito que ninguna decisión discrecional se medie por parte de la autoridad fiscal. ¿Cómo podría la autoridad fiscal permitir una "decisión automática", si ni siquiera fue capaz de hacer un cambio estructural en política fiscal?

No niego la necesidad urgente de construir dichos mecanismos fiscales; sin embargo, es necesaria la coordinación por parte de la autoridad fiscal y política.

Gabriela Márquez

Anónimo dijo...

Los cambios en las políticas fiscales deben considerarse mecanismos que permitan modificar y mejorar las intervenciones en la economía. Sin embargo, en México se lleva arrastrando un problema que impide lograr un marco defensivo contra las secuelas de eventos inconvenientes, dicho problema es como menciona en la columna, el “hoyo fiscal”. Este inconveniente intensifica la necesidad de buscar nuevos mecanismos que permitan lograr a un equilibrio y así la deuda y las políticas fiscales ineficientes puedan solucionarse, ¿cómo funcionan?¿qué es necesario?.

Maricruz Arteaga

Anónimo dijo...

La idea de contar con estabilizadores automáticos suena muy bien. Creo que medidas inteligentes y razonables como esta pueden contribuir en el desarrollo económico del país. Sin embargo, a mí se me ocurre que, si se lleva a cabo este proceso, podría ser un problema explicarle a la ciudadanía que el régimen de impuestos será variable. Talvez por eso sea que este tipo de políticas públicas no se han implementado, pues a los dirigentes políticos no les convendría mucho. ¿Cómo podría un ciudadano confiar en que las variaciones de un impuesto son dictaminadas de acuerdo con la situación económica y no con otros intereses?, con un régimen estable por lo menos se tiene una certeza, la seguridad de algo. Mi reacción como miembro de la sociedad talvez no sería la anterior, pero considero que habría muchos casos en los que si se pensaría de esa forma.

Alejandra Pérez.

Anónimo dijo...

Es claro que hay que aprender esta lecciones don consideraciones de prevención. Si México ya presentaba una estructura de finanzas públicas mal diseñada antes de la crisis, entonces el desenlace era fácil de predecir. En general es muy típico de nuestro país que las soluciones sean de corto plazo y no sean integrales, lo cual considera debe ser la reflexión más importante que el gobierno, que pareciera que sólo administra, debería hacer para aprender de los errores.

Dante Salazar Ballesteros

Anónimo dijo...

La crisis, aparte de un problema, ha sido un abrir de ojos para todas esas economías que se creían estables y no lo eran, entre ellas la estadounidense y la mexicana. Esto ha sido una advertencia de que las cosas no se han estado haciendo bien. Aun con ese repentino "despertar (del sueño)", en México parece importar poco reformar la política fiscal y monetaria para que, por lo menos, parezca que aprendimos algo de esta situación.
Con el argumento de las políticas económicas contra cíclicas (para mí una de las ideas propuestas más sensatas) siendo el debate central en la academia y la política en general, especialmente en Estados Unidos, me es difícil creer que en México no este siquiera al tanto. Se nota que las preocupaciones de nuestros políticos no están donde deberían.

Alejandro Jesús Favela Nava

Anónimo dijo...

Me parece que el gobierno mexicano hubiera tenido que reaccionar con más rapidez ante la crisis. Un cambio en la política fiscal y monetaria hubiera podido frenar un poco los estragos del problema financiero que se vive. Ojalá los encargados de estas reformas puedan comenzar a tomar acciones rápidas y concretas.
Daniela Salinas.

L. Irán Villgas dijo...

Buen día,
Yo digo que México como lo dice anónimo 1 ha retrasado la reforma fiscal tanto por el contexto electoral, pero también porque no ha habido una voluntad presidencial que realmente lleve a cabo una reforma fiscal, digo, desde el sexenio de Salinas de Gortari no se han tomado decisiones a largo plazo, creo que ya llegó la hora de olvidarnos de partidos y llevar una continuidad en materia fiscal, ya no se vale ir dando pequeños pasos y luego retroceder tres pasos, es hora de que tome la decisión de llevar acabo una reforma fiscal, y respecto a su pregunta pues yo creo que si ha sido en parte buena el régimen fiscal llevado hasta ahora no como debería de ser pero por lo menos no hemos caído como en las crisis de los ochenta a pesar de que esta crisis fue mundial y por supuesto que tiene que tener consecuencias para México.

Anónimo dijo...

Buen dia, yo considero para que se den estas reformas fiscales se necesitan objetivos de largo plazo, y no solo a corto plazo como siempre se ha manejado, se necesita politicas fiscales fuertes y flexibles, para que en un futuro podamos enfrentar nuevos obstaculos y dejar de tener ese hoyo fiscal, además debemos de abrirnos a hacia a otros mercados y dejar de ser tan dependientes del americano.Monica Duarte

Marisol dijo...

Considero que el mayor error que tuvo México ante esta crisis fue pensar que no nos iba a afectar en un principio, cosa ilógica al tomar en cuenta nuestra estrecha relación con Estados Unidos y el mundo globalizado en el que vivimos hoy en día. Creo que el pensar que no nos iba a afectar (como declaró el gobierno en un principio) hizo que las medidas anticíclicas que utilizamos no funcionaran, ya que entre otras cosas, hubieran tenido mejores resultados si se hubieran empleado como materia preventiva y no hasta que realmente vieron la gravedad del asunto.

Marisol Ortiz Guillén

Nancy Vivar dijo...

Sin duda que las lecciones para la política fiscal son fuertes, pero sobre todo porque son una llamada de atención sobre los temas que requieren urgentes transformaciones, incluyendo los relativos a la forma en que el país se hace de recursos, es decir, es necesario despetrolarizar el presupuesto y reformar a fondo la base de contribuyentes.

En tanto no se atiendan estos puntos, las políticas fiscales seguirán sin tener el efecto deseado en la economía, después de todo sigue siendo una constante la evasión fiscal y la preferencia por actividades más lucrativas no necesariamente vinculadas a la producción sino a la especulación.

Dennise dijo...

Yo estoy a favor en el hecho de concientizar a la sociedad civil para que de una vez por todas se den cuenta que no estamos más para paternalismos. Que se adecúe tanto la política fiscal como la monetaria, con base en las necesidades de nuestra nación. En algún momento pensé que nuestros representantes políticos no enfatizan qué identidad nacional poseemos, pero me queda claro que hasta que nosotros como sociedad no lo hayamos definido en una exigencia como corresponsabilidad, entonces no tenemos nada que exigir. Lo que queremos es crecimiento sostenido y la definición de una identidad nacional, de lo contrario sólo nos regodeamos con un falso nacionalismo.

Dennise Chavarría.

Anónimo dijo...

Definitivamente es la estructura fiscal la que debe ser reformada: los mecanismos e incentivos no satisfacen las necesidades actuales. Hasta cuándo debamos esperar para una verdadera reforma fiscal todavía es incierto. Tal vez cuando se acabe el petróleo y pongan un muro en la frontera con Estados Unidos.

Rodrigo Valdés O. dijo...

La propuesta de utilizar el sistema de estabilizadores automáticos es adecuada, si aceptamos que existen los ciclos económicos. Sin embargo, en el caso de México, yo quisiera conocer a la persona que pueda explicar eso a nuestros egregios legisladores. La sostenibilidad fiscal debe de dar importancia a la evasión y elusión de impuestos, además de ampliar la base tributaria y evitar la dependencia de PEMEX. También, es momento de reflexionar sobre los contratos que podría otorgar PEMEX o, incluso, su privatización.

Anónimo dijo...

Nuevamente nos seguimos quedando cortos como país; el "ya merito" se hace preente en la política fiscal. México ha tenido éxito en eventos, más no en procesos. Un evento, es revertir una situación temporalmente, mientras un proceso es el mejoramiento contínuo de una situación. Nuevamente, la crisis pus o de manifiesto que "poner los huevos en una misma canasta", es decir, en EUA, no es factible. Nuestro entorno económico sigue siendo volátil y mientras no tengamos éxito en los PROCESOS, no vamos a poder mejorar como país.

David Orozco

Anónimo dijo...

La reforma fiscal es el gran tema de cad administración. Se hace gran trabajo de preparación y después el componente político la reduce a una miscelánea sin gran efecto en la eficiencia.

Es urgente, sobre todo en un contexto de crisis como el que vivimos, que se empuje una verdadera reforma fiscal, en la cual se simplifique el sistema y se refuerce la vigilancia de su cumplimiento. Un sistema complejo con poco controles sólo provoca evasión y elusión fiscal.

Guillermo Malpica