miércoles, 17 de marzo de 2010

Reflexiones Sobre Crimen, Castigos e Incetivos

En esta liga puede accesarse mi columna Tintero Económico que se publica hoy en el Universal y comenta aspectos de la teoría económica sobre la criminalidad.

41 comentarios:

Anónimo dijo...

La reflexiòn del dìa de hoy resalta la necesidad de realizar una reforma al sistema judicial. Si hay leyes que disuadan el crimen y hay credibilidad de la aplicaciòn del Estado de derecho, esto en teorìa diminuirà el crimen, y por consecuente traerà estabilidad social al paìs, elemento fundamental para atraer la inversiòn. Marianna Lara

Anónimo dijo...

Este es muy buen artículo, siempre me ha gustado la aplicación de la economía a campos que parece que no son sus propios campos de acción, como la economía del crimen, del deporte o de la felicidad.

La teoría de los incentivos es una herramienta muy útil para explicar el comportamiento delictivo. Coincido en que para combatir el crimen se deben analizar varios aspectos, no sólo la comisión del crimen y sus castigos (esto es, que haya leyes suficientemente estrictas y que se cumplan siempre), sino también cuestiones como el entorno social y cultural, las oportunidades de trabajos alternativos bien remunerados y la percepción de la legalidad.

En el entorno social a veces hasta se promueve la actividad ilegal, con los narcocorridos y el "respeto" social que gana el narco que mejora su pueblo, por ejemñlo. Ese "reconocimiento social" creo que es también un incentivo incorrecto para seguir en la actividad criminal.

Hay una presentación de un ex-alcalde de Bogotá que circula en YouTube en la que explica muy claramente que incentivos empleó para bajar las tasas de criminalidad en su ciudad. Lo recomiendo.

Anónimo dijo...

A mi me da la impresión de que los criminales en México tienen altas tasas de descuento o que su descuento es hiperbólico (eso del descuento exponencial solamente ocurre en papers de economistas... ¿o no colegas? jaja). En el caso de los sicarios, ellos viven como dice la canción: "si me han de matar mañana, que me maten de una vez." Por lo tanto, la reforma judicial que previamente proponen no tendría efecto en su toma de decisiones, como tampoco ha tenido efecto -ni tendrá- la guerra contra el narco. La política pública adecuada tendría que considerar su función de descuento ¿no creen?. Estaría súper interesante medir la tasa de descuento de criminales. Yo propongo ir a un penal y hacer unos choice experiments entre reclusos. No me sorprendería encontrar fumadores y procastinadores, pero igual de esos hay entre estudiantes de economía en todo el mundo...

Saludos

Osiel

L. Irán Villgas dijo...

Buen Día, Realmente es un tema interesante, pero al analizar solo la teoría del incentivo que se reduce a un análisis del delincuente en el principio de costo-beneficio y que de manera excepcional a veces solo se da el beneficio sin tener un costo por la falta de efectividad de las autoridades, dejamos atrás el verdadero costo que tiene para la sociedad, el prevenir este tipo de delitos, como abogado estoy de acuerdo con Usted Dr. Villagómez que el problema no es el aumento de la penalidad de los delitos, el problema y a la vez la solución es la efectividad de la aplicación de las sanciones, es muy bien sabido que la seguridad nacional de México esta siendo criticada, su estabilidad se ha puesto en duda, sobre todo en el Tema del Narcotráfico, pero si ponemos en contexto económico este problema vemos que con respecto al principio de Oferta y Demanda México tiene que pedir la cooperación de EEUU para frenar este tipo de problema, ya que es bien sabido que desde la década de los 80 los Norte Americanos han mandado dinero para financiar los cultivos de marihuana y la elaboración de otras drogas para que ellos pueden consumirlas. En fin es un tema muy importante y actualmente ligado también a la seguridad nacional y a la economía sobre todo por el costo que implica la lucha con el narcotráfico. Como comentario se me hubiese gustado ver una gráfica o una tabla que nos mostrara el aumento del costo de la lucha contra la criminalidad.

Anónimo dijo...

Muy interesante su artículo. Es verdad que siempre se piensa en costo beneficio, y obvio para una persona que tal vez no tiene ni que comer ni donde dormir, hasta sea preferible que lo encarcelen y que lo mantengan y le den comida. Además es verdad que los delincuentes saben que es poco probable que lo atrapen, o que dentro de la cárcel podrá seguir cometiendo extorsiones.

Cómo e sposible que se le de una pena a una indígena acusada de secuestrar a 3 agentes de la AFI!!@@##$$% y a los secuestradores nunca les encuentren penas suficientes. Esto es penoso....

El sistema judicial necesita una reforma estructural fuerte, para proteger mas a las mujeres, niños e indígenas.

Lorena Segura P

Antonio dijo...

Totalmente de acuerdo en especial con el último párrafo, ojalá algún político, policía o militar tenga el valor para proponer y cumplir la pena de muerte, estoy seguro de que los crímenes importantes (secuestros y asesinatos) se reducirían bastante. Además esa supuesta guerra contra el crímen además de fallida no enfrenta a quien debería. Y claro, en las leyes no se ha hecho nada.

Francisco Valdivia dijo...

La inseguridad es un problema social que como bien dice tiene efectos económicos. Los incentivos para combatir la delincuencia no han sido los mejores y se ha invertido mucho dinero en ello, dinero que podría ser utilizado en otros aspectos que pudieran ayudar de una mejor forma a bajar los niveles.
La credibilidad es algo fundamental y está muy relacionada a otros temas como la corrupción, desempleo, el estado de derecho muy de moda en estos tiempos, etc.
Las teorías económicas al respecto podrían aportar lo suficiente para hacer algo al respecto, aunque cada cabeza es un mundo y cada quien responde de diferente forma a los incentivos.

Brenda Nava dijo...

Buen día doctor. Sin duda este es un tema muy importante, aunque pareciera que a nivel federal solo les importe resolver muy superficialmente el problema. Como bien menciona la historia de cada criminal es diferente y sin embargo todos van a caer al mismo reclusorio, dando como resultado que las cárceles se conviertan en "universidades del crimen", donde el que robó un pan por hambre estará durante varios años conviviendo con un asaltante a mano armada o con un asesino, aprendiendo sus "malas mañas" y cuando se inserten nuevamente a la sociedad, si es que lo logran, que será de ellos, tendrán trabajo?, una casa, algo....
En verdad que tenemos, porque es tarea de todos, que hacer algo más allá de las penas más altas o peores castigos...este es un compromiso que nos atañe a todos y que solo en coordinación, sociedad civil y autoridades podremos realizar un verdadero cambio.

monica duarte dijo...

Buena tarde Doctor, la verdad si es un tema muy interesante ya que es necesario una reforma al sistema judicial, pero no solo se necesitan de castigos más severos o mas duros sino la completa aplicacion de estos. Además es cierto lo que menciona ustede de que hombres siempre se ha manejado por incentivos y esto aplicado en una persona criminal a veces sus incentivos son más altos que los costos. Para resolver este problema, creo que se necesita la participación de la sociedad y la aplicacion de las leyes

Anónimo dijo...

Creo que la razón por la que el modelo de Becker no funciona en el caso mexicano, es que las medidas disuasivas se concentran únicamente en la dimensión del castigo pero no en la probabilidad de ser castigado. Si la probabilidad de ser castigado es, por ejemplo, 5%, los incentivos no cambian mucho si el castigo es un año de cárcel o pena de muerte.
En el caso específico del narco, se necesita eliminar la influencia de los narcos sobre la autoridad. En las ciudades del norte, las personas saben exáctamente quién es narco y dónde vive, obviamente la autoridad también. El problema no es que no los encuentren, sino que el poder que tienen no permite que se aplique la ley.

Leticia Eugenia de los Ríos

Anónimo dijo...

Secundo la opinión de Osiel, piensen que muchos de los delincuentes son sociópatas que no se inmutan ni ante la pena de muerte, por lo que el endurecimiento de las penas poco o nada hará al respecto. Yo creo que la solución no radica en el sistema judicial únicamente sino en la forma en la que educamos a nuestros niños y la cultura de impunidad que en la que crecen.

Creo que el planteamiento es muy bueno, averiguar cuáles son los elementos que sí le importan a un delicuente y entoncnes proceder con otras medidas.

Saludos,
Ale Hernández.

Nancy Vivar dijo...

Me parece que sin duda es intersante esta perspectiva de la teoría económica de la criminalidad.

No obstante hay que considerar que delinquir es algo que está fuera de la ley y para mí, de entrada, no habría lugar a la manipulación de los incentivos, es una cuestión de cumplirse o no un contrato social.

En todo caso, lo ideal sería un "policy mix" que considerara la temporalidad en la aplicación de dichos incentivos, es decir, cuales y en que medida serían aplicables en el corto o mediano plazo, sujetos a un sistema permanente de evaluación en su efectividad.

Marisol dijo...

Creo que México es ahora la Sicilia de hace 100 años y el Chicago de los 20´s. No considero que sea imposible cambiarnuestra situación, sin embargo considero que se puede salir adelante si se trabaja en equipo. Se necesita carácter, honestidad e inteligencia en en el círculo político y empresarial. Estoy de acuerdo en que debe de haber credibilidad en los castigos que se ejecutan y que estos deben de ser realmente "cstigos", sin embargo también creo que los problemas muchas veces se podrían intentar solucionar de raíz. Esto lo estuvo haciendo Sergio Fajardo en Medellín, donde los índices de delincuencia eran altísimos y los logro bajar gracias a un trabajo intensivo en donde se trataba de solucionar las desigualdades sociales y la violencia al mismo tiempo; apoyándose posteriormente de la policia, de trabajos de reinserción social y campañas de cultura ciudadana.

No creo que este todo perdido, tengo esperanza en que sigamos creyendo que puede existir un cambio y que trabajamos para lograrlo.

Marisol dijo...

ohhh, no puse mi nombre en el último comentario, soy Marisol Ortiz... perdón y gracias

Anónimo dijo...

Sentar las bases para la disminución de la criminalidad... me recordó a la película La Ley de Herodes. Es un tema que lleva bastante tiempo de análisis, pero el económico es indispensable. Basta con preguntarse y/o recordar cuántas veces se ha modificado la estructura de la Policía Judicial Federal en el marco de la PGR?

En mi particular punto de vista considero que debería darse mayor importancia al estudio de la Criminalística y Criminología, pues va más allá de la labor del MP y cualquier perito. El perfil de investigadores podría asemejarse al de los detectives del FBI en los Estados Unidos. Tal vez es un pensamiento muy idealista, pero funcionaría.

Saludos,
Dennise Chavarría

Anónimo dijo...

Una forma interesante de analizar el fenomeno del crimen. si bien es cierto que todas las decisiones se toman con base en una decision costo/beneficio, muchas veces esto no se hace de forma racional (cuando no hablamos de crimen organizado) y es uno de los problemas de predictibilidad del crimen.

Adicionalmente, hay otro punto que menciona y me parece fundamental, que es el de la aplicacion de la ley. la creacion de medidas disuasivas no tiene que ver solamente con el establecimiento de un marco legal mas amplio, sino tambien con unamejor aplicacion de las leyes ya existentes. mientras las tasas de procesamiento de delincuentes sean bajas, no va a existir un elemento que sirva para disminuir el incentivo para cometer un crimen.

En este sentido, coincido con la apreciacion de Leticia en el sentido de que el modelo de Becker tendria una falla en Mexico en el sentido que las medidas disuasivassi existen, pero se sabe que la probabilidad de ser aplicadas es muy limitada, por lo que no funciona como elemento de disuasion la hora de poner en una balanza los costos y beneficios de cometer un crimen.

saludos

Mario Ch

Itzel De Haro López dijo...

En mi opinión, es necesaria una reforma del sistema judicial mexicano, ya que muchos delincuentes saben que la tasa de arresto es muy baja. Además, gozan de bastantes comodidades dentro de las cárceles, por lo que ser arrestados no resulta un gran peligro. Por otra parte, en México existe una gran cantidad de individuos poco preparados que ven un mayor beneficio en robar o dedicarse al narcomenudeo que en trabajar.

Gabriela dijo...

Existen diferentes teorías que ayudan a entender, y sobretodo a enfrentar, el crimen. Estoy de acuerdo que entre ellas quizá la más importante sea la de incentivos. Sin embargo, desde mi punto de vista, en México sería difícil aplicar incentivos relacionados con el castigo.

Estoy completamente de acuerdo con North con que la credibilidad de dichos castigos tienen una gran importancia para el buen funcionamiento de éste. Por ejemplo, en nuestro país, la credibilidad del castigo no sólo se ve afectada por el marco legal e institucional sino que también, y principalmente, por la corrupción institucional. De tal forma, creo necesario para nuestro país un análisis mucho más profundo de éste problema ya que su carácter es muy complejo.

Gabriela Márquez

Anónimo dijo...

La credibilidad en la implementación de castigos que impliquen un costo mayor al beneficio que implica un robo es necesaria para la disminución de los crímenes en nuestro país. Si bien no es posible erradicar el crimen dado a que una parte de los criminales no actuan racionalmente, la mayoría lo hace y el miedo a las repercuciónes mayores a el beneficio obtenido podría ser una gran ayuda. Raúl Jasso.

Felipe dijo...

Considero que el problema en gran parte si es el sistema judicial. Si existieran menos libertades y comodidades en las prisiones los criminales no se arriesgarían tanto para cometer crímenes. Esto aumentaría la seguridad y generaría muchos otros beneficios al país. ademas creo que a los criminales no les importa el castigo sino ser atrapados. Por lo que se deben dar incentivos a las autoridades para aumentar el numero de arrestos a criminales.

Felipe. D.

Lizet Alejandra Pérez dijo...

Es interesante que la economía aborde temas tan amplios y pueda explicar sucesos que afectan de esa forma a la sociedad. Tal vez debería profundizarse en estudios de ese tipo en el país, tomándose en cuenta la situación en la que México se encuentra, ya que como usted menciona el nivel de delincuencia y los crímenes es preocupante.

Rodrigo Valdés O. dijo...

Los incentivos que deben promover las políticas públicas deben ser los correctos y derivados de un verdadero análisis. En México, es difícil aplicar los incentivos que se pueden crear con una ley, pues a pesar de que los legisladores podrían aumentar las penas para secuestro, por ejemplo, podría ser un incentivo incorrecto. Por ejemplo, si se aprobara la pena de muerte para secuestradores, quizá no se desincentive el secuestro porque su aplicación no se llevaría a cabo; además, esto crearía un incentivo para asesinar a las víctimas del secuestro para que los secuestradores evitaran ser reconocidos y asesinados. Las leyes deben de ser bien analizadas, pues las buenas intenciones no bastan.

Anónimo dijo...

Sin duda hay una gran razón en este artículo. Yo trabajo en una empresa y estoy en administración de ventas por lo que parte de mis tareas es ver que todos los vendedores hagan su trabajo correctamente. He comprobado claramente como la gente trabaja mucho por incentivos, se esfuerza y además de sentir una satisfacción personal, muchas veces lo hacen por un incentivo. Si hay una nueva orden y les pones un incentivo, es casi 95% seguro que casi todos vayan a cumplir con sus labores como se debe. En cuanto al crimen, tambièn concuerdo con que es algo a lo que nos enfrentamos día a día, nos amenaza todos los días, nunca estamos seguros de llegar esa noche a casa otra vez, y parte claro está en la crisis económica que estamos viviendo. Muchos no tienen para comer, así que su manera fácil de salir de este problema es robando, y de ahí viene el castigo. El cual es claro es uno de los principales problemas que tenemos en nuestro país. diario leemos noticias de personas influyentes que por su dinero, poder o influencias no pagan sus delitos, y cuántas veces también escuchamos y leemos de personas que por robar una manzana pagan 10 años en la cárcel, por no tener el dinero, el poder o las influencias del primero.
SIn duda un tema polémico y en el cual podríamos tratar varios temas, pero es importante reflexionar sobre lo que aquí nos mencionan
Marisol Mac Gregor

Anónimo dijo...

Es claro que la delincuencia en nuestro país es cada vez más cotidiana, y que la violencia es algo con lo que desgraciadamente hemos aprendido a vivir, también es claro que los delincuentes en su mayoría lo hacen por que saben que en México la impunidad es cerca del 100%, en muy poco va a servir que las penas sean más fuertes, en donde se tiene que trabajar es en el porcentaje de delincuentes detenidos vs los delitos cometidos, me parece que se tiene que trabajar en la cultura de los niños y en la capacitación a fondo de nuestras autoridades, hay que invertir mucho en este último punto, al igual que pienso que nuestros políticos tienen que invertir también en los salarios de las autoridades de más bajos puestos, en vez de estar inventandose comisiones para poder quedarse con el mayor dinero posible................Daniela Salinas Mora

Anónimo dijo...

El problema de la delincuencia junto con la situación económica en nuestro país, son los problemas más importantes de la agenda política. La teoría de los incentivos debe actuar no tanto en lo largo de la condena, si no en que la probabilidad de ser castigado sea alta y que la condena sea un buen correctivo para este tipo de personas; muchos internos prefieren estar adentro porque tienen un techo y comida segura, lo cual se me hace injusto, ya que es como "incentivarlos" para que delincan. El castigo debe ser ejemplar y severo, para que el costo de oportunidad de hacer algún delito sea mayor que los beneficios que obtenga de hacerlo.
Guillermo Gómez

Anónimo dijo...

Creo que el último punto es muy importante. ¿Qué tan alto es el costo de oportunidad cuando crees (o hasta sabes) que las probabilidades de salir impune son enormes. Aquí entran temas claves como corrupción y sistema penal. Videos como el Tunel lo explican perfectamente.
Steven Levitt explica, también, que las probabilidades de MORIR como criminal en la calle son más altas que las de ser atrapado (o incluso morir a manos de policías). Esto significa que el estar en la carcel no crean una percepción de costo muy grande, por lo que se deben crear otors incentivos y condiciones para solucionar el crimen.(esto no incluye a la pena de muerte, que para él es una farsa también)
Ramón Fernández

itzel rocio dijo...

Estoy de acuerdo con que lo importante no es el tamaño de la condena sino su posibilidad de ser aplicada. Creo que este problema no tiene solución {unica, es necesario atacar por "todos lados": los ioncentivos como la estimulaci{on de un entorno económico favorable que evite la necesidad de recurrir a la ejecución de un crimen para satisfacer necesidades, y el reforzamiento de los castigos, asimismo el cumplimiento de los mismos. Itzel Osorio

Mario Enrique dijo...

Considero que la comprensión de los estímulos es realmente eficiente porque permite que podamos prever ciertas conductas de los individuos. Tengo entendido que la mayor parte de estudios al respecto transmiten la realidad estadounidense por lo que considero que sería interesante hacer un sondeo en las cárceles mexicanas para comprender qué motiva a los ciudadanos a abandonar el marco legal. No había reflexionado pero también creo que la violencia es un problema al que nos estamos haciendo insensibles. Como sociedad no es conveniente dejarnos llevar por espirales de violencia, debemos resolver la situación y comprender los incentivos es dar un paso adelante.
Mario E.

Anónimo dijo...

Como se menciona en la columna, la idea general es que los individuos realizan un análisis costo-beneficio de su acción y es así como se determina su proceso de acción, realizan determinada acción si el beneficio es mayor al costo. En el caso del crimen organizado, es cierto que los costos son altos, pero los beneficios que se pueden llegar a obtener son mucho mayores de lo que alguna otra profesión podría permitir. Además, con el paso del tiempo, los “nuevos delincuentes” han logrado reducir el riesgo/costo a través de mecanismos como la corrupción. Con estas acciones su beneficio se ve mínimamente alterado y el riesgo puede ser controlado. Las acciones que debe de desempeñar el estado para aumentar el costo de participar en el crimen organizado deberían de estar enfocadas inicialmente en hacer del castigo algo real y eficaz.

Maricruz Arteaga

Macarena dijo...

La explicación de carácter económico que se ofrece en este texto resulta muy coherente e incluso me recordó la escala de valores de Maslow. En una sociedad en la que la mayor parte de los individuos no puede satisfacer las necesidades más básicas como las de vivienda, alimentación y vestido, difícilmente podrán acceder y pensar en cubrir otro tipo de necesidades, en las cuales se incluye la socialización e incluso muchos incluyen el lujo de los valores y el desarrollo intelectual, que se encuentran en los eslabones más elevados de la pirámide. Ahora, desafortunadamente, también cargamos con una herencia de valores políticos basados en la transa, el engaño, la mentira y la manipulación como las herramientas para alcanzar nuestros objetivos. La situación es compleja y alarmante, no es normal empezar el día enterándose enterándose de la muerte de 200 personas a causa de la violencia.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con el profesor y con el Nobel Becker. Lo que hace falta en Mèxico es un verdadero Estado de Derecho, y para que esto exista las penas deben ser mayores y severas para los delincuentes. Como ellos pueden continuar sus actividades delictivas desde las càrceles, el costo de oportunidad e incentivos para actuar tras las rejas, considero que son un atenuante y consideran seguir adelante cometiendo ilìcitos. Ùnicamente si se reforma el sistema de justicia y se busca un verdadero Estado de Derecho, mediante sanciones que incluso podrìan incluir la pena de muerte, se podrà disuadir a los delincuentes.

David Orozco

Anónimo dijo...

Lo que pueda aportar la teoría economica a temas como la criminalidad me parece puntual e interesante. Amplia el horizonte de analisis y permite , en consecuencia, aproximarse un paso más a las soluciones de los grandes problemas.
Adán Morales Pedroza

Anónimo dijo...

Realmente es un tema muy actual Dr. Alejandro.
Me recuerda un artículo que me presentó John Scott en el que se relacionaba la liberalizacíón del aborto con una reducción en crímenes motivados por factores económicos.
Quizá una solución parcial implique crear mercados legales donde sólo existe el mercado negro: legalizando totalmente la marihuana y la prostitución.


José Andrés J.

Anónimo dijo...

No sabía que la economía se extendía hacia ese tipo de aplicación. En México la probabilidad de ser atrapado y después castigado por cometer un crimen es bajo, obviamente el sistema judicial necesita reformarse, volverse más efectivo. Por otro lado es importante recalcar, que aun en la cárcel, tanto lideres como bandas criminales enteras pueden comunicar ordenes al exterior sin ninguna preocupación. Es necesario un mejor control de las prisiones.
Jessica Korder

Anónimo dijo...

La criminalidad en México es un problema que ha crecido considerablemente; las medidas que ha tomado el gobierno federal han resultado ineficientes, ya que no existe confianza en el sistema judicial. Mientras las instituciones judiciales no actúen como deben de hacerlo, la criminalidad no disminuirá por más que se generen incentivos para no cometer delitos.
Viviana Aragón Chacón

AntonioNeri dijo...

La teoría económica nos ayuda a modelar el fenómeno de la actividad criminal. Sin embargo, muchas de las suposiciones a las que se recurre para simplificar la realidad y hacerla manejable pueden llegar al límite de lo absurdo, como es el caso de suponer que los individuos siempre actúan de manera perfectamente racional.

Los modelos tienden a perfeccionarse cuando incorporan más variables y las correcciones pertinentes después de ser confrontados con la realidad que pretenden describir.

Uno de los problemas más sobresalientes de los modelos económicos para describir la criminalidad es que el protagonista, es decir, el criminal, en la sociedad es más una excepción que un ejemplar representativo. Por sus condiciones específicas, su historia y extracto, los criminales difícilmente manifiestan comportamientos que se ajusten adecuadamente a las predicciones de un modelo que se basa en un ente abstracto tan "perfecto", tan idealizado, como lo es el Homo Economicus.

Anónimo dijo...

Si bien una manera para disminuir los delitotes aplicar y encarcelar con más frecuencia , considero que en México esto no funciona pues desafortunadamente, las personas cuyos delitos son muy graves, al final terminan libres debido a la influencia que tienen. Muchas veces desde la cárcel los delincuentes gozan de privilegios por lo tantotas personas que están fuera no temen a estar en la cárcel. Desafortunadamente, es difícil poder controlar la delincuencia en nuestro país pues muchas veces incluso los policías forman parte de un clan corrupto.
Abigail Cruz

David dijo...

Yo creo que este articulo es muy interesante. Lo que yo quiero saber es cual es la probabilidad que un gobierno utiliza un planteamiento basada en la teoría económica para combatir el problema de criminalidad? Osea, existe casos en donde países han utilizado la teoría económica para combatir la criminalidad? Si si, cuales fueron los resultados?

Al fin de cuentas dijo...

El implementar acciones contra la delincuencia, se deben tomar todos estos puntos en cuenta, pero el no incluir ha sido costosísimo para el país, y seguimos sin ahcerlo, como los incluímos a todos, en oportunidades de empleo, empresariales, en la contribución fiscal, en la opinión y participación política??

Anónimo dijo...

El crimen en México, como ya se ha mencionado, se ha vuelto un evento más en nuestra vida cotidiana. Tanto así que siento que los incentivos que deberían mitigar los impulsos criminales que nos dan a todos de vez en cuando (especialmente en esta ciudad, si no pregúntenselo la siguiente vez que se te meta alguien en el trafico) parecen haber desaparecido casi completamente. Incluso con una patrulla en la esquina, no es raro ver conductores pasarse los semáforos. El problema no creo que sea tanto la sanción pertinente al crimen. Después de todo, si no te atrapan de poco importara la gravedad del crimen. En parte, el problema es la incompetencia policiaca, que, francamente, no hace mucho.

Una teoría, que también juega con incentivos es la teoría de la ventana rota: “Considera un edificio con un par de ventanas rotas. Si las ventanas no son reparadas, la tendencia será que haya vandalismo y rompan más ventanas. Eventualmente, puede que alguien se meta a robar o peor.” La idea es reparar los problemas cuando son chicos (reparar la ventana pronto); así los problemas no escalan en gravedad. Otro ejemplo curioso es el presentado en Freakonomics por Steven Levitt y Stephen Dubner, que responsabiliza la legalización del aborto como una de las principales causas de la reducción de crimen en Estados Unidos durante la década de los 90. Las mujeres que no eran capaces de criar un hijo (pobres, adictas o inestables) pudieron abortar y el número de niños que nacieron en familias “rotas”, disminuyendo el numero de niños indeseados (que tienen una probabilidad mayor de volverse un criminal al crecer).

Aunque para México es un poco tarde como para poder simplemente “reparar un par de ventanas”, y no le veo mucho futuro a la legalización del aborto (sería interesante comparar el DF con los estados donde no lo es, aunque hay muchos factores más a considerar), es una herramienta útil el uso, correcto, de incentivos para reducir el número de crímenes.

Alejandro Favela Nava

Anónimo dijo...

Ciertamente que no actuar frente al problema de la delincuencia redundará en un problema mayor para la sociedad en su conjunto. Al referirse al costo-beneficio se buscaría, entiendo, poner un freno a los actos ilícitos, reduciendo el beneficio y aumentando el costo para el delincuente. Sin embargo, como bien se señala los vacíos legales ponen de manifiesto la necesidad de políticas integrales, que contemplen además de las reformas judiciales, las económicas y las sociales.
Vanessa Ortega