jueves, 19 de noviembre de 2009

Stiglitz, ¿Tu También?

Pues otro Nobel más se une a la lista de los que han realizado alguna crítica a la política económica del Presidente Calderón, y esto en pocos meses!!! Realmente fue una coincidencia (espero) que varios estuvieran en el país junto con otros economistas famosos aunque no premio Nobel, y por supuesto el tema era pregunta obligada de los periodistas. Prescott y Sala i Martín, como lo reseñé acá. Antes Maskin, Phelps, Engle. Ahora Stiglitz en otro evento critica la política fiscal del gobierno. Pero, podemos hacer un comentario "objetivo" sin que nos gane sólo la posición ideológica?.
Como lo mencioné en los otros posts, es importante destacar que no todos pertenecen a la misma corriente. Es decir, (para los no economistas), aunque todos son parte de la llamada "teoría económica dominante", no son de la misma corriente o escuela. Los ejemplos más claros son Stiglitz y Prescott. Este último se coloca en un extremo, muy ortodoxo, conocido como Ciclos de Negocios Reales, y Stiglitz estaría en el otro extremo, Nuevo Keynesiano, pero de los más heterodoxos. Sin embargo, para todos es claro que el aumento de impuestos afecta de manera negativa las decisiones de los agentes privados (consumo e inversión), aunque los canales y efectos que tienen en mente estos académicos sean distintos. Esto explica en gran parte por qué la respuesta inmediata y común es criticar el aumento de impuestos (de manera muy general) como sugieren sus modelos. Ahora, desde un punto de vista político, por ejemplo Stiglitz es un demócrata que se ha radicalizado, incluso provocando que el equipo económico de Obama lo haya marginado en cierta forma. Prescott entiendo es un republicano. Sabemos que ambos partidos tienen posiciones encontradas en cuanto a sus políticas de impuestos.
Algo similar a lo que sucede en México ahora. Todos estamos en contra del aumento de impuestos, pero por razones distintas. Por ejemplo, los empresarios hubieran estado más cómodos sólo con un aumento generalizado del IVA mientras el sector obrero prefiere aumentar el ISR a las empresas y a los estratos de mayor ingreso.
En suma, es cierto, conforme a sus modelos queda claro que el aumento de impuestos no es deseable, particularmente en las condiciones económicas actuales de recesión. Pero ponerlos en la misma canasta es sólo parte del show mediático.
En lo que respecta a Carstens, creo que nunca imaginó tener que contradecir a tantos Nobel en tan poco tiempo. Ni en sus mejorfes tiempos en la escuela. En todos caso, es cierto que tenemos otro crisis adicional a diferencia de, por ejemplo Estados Unidos. Aunque esta no es la reducción en la platafroma petrolera, sino el problema estructural de finanzas públicas. Esto complica el panorama para el país y el análisis particular debiera ser más fino, aunque, y aquí esta la parte más interesante, creo que existían otras ocpiones que podrían haberse utilizado que permitieran responder de manera expansiva ante la recesión y diferirir el aumento de impuestos, utilizando el concepto de balance estructural de manera más agresiva, como lo he mencionado cien (no creo que mil) veces aca.

5 comentarios:

Antonio dijo...

Yo estoy de acuerdo con los Nobel que han dicho que el aumento de impuestos tiene un efecto negativo.
Si el gobierno quiere y necesita mas recursos que se ponga a trabajar al igual que lo hacen las personas. Desde el siglo pasado se debieron haber resuelto los problemas estructurales del país, por el contrario año tras año - como es el caso de 2009 - solo se ha tomado la salida facil a todos los problemas haciendo una que otra modificacion o poniendo parches por todos lados.
Desde hace ya muchos años se ha criticado esto, no se como hay quienes a poyen el aumento de impuestos siendo que no soluciona el origen del problema.
Mientras alrededor del mundo se piensa en un desarrollo sostenible y hasta sustentable en México NO SE PIENSA.
Yo apoyo a Stiglitz (además me gusta su libro de economia publica).

Jorge dijo...

Creo que es bueno que intelectuales de la magnitud de Stiglitz, Engle, etc. vengan a México a diversos foros de discusión. Sin embargo, hay que tener cuidado, pues los periodistas sólo buscan tener noticias para poder vender sus producto.

Esto provoca que a veces los comentarios se saquen de contexto y se intepreten de una manera equivocada.

Bienvenidos los intelectuales premiados internacionalmente, pero ¿apoco dijeron algo que los intelectuales en México no habían dicho?

Jorge Luis García
CIDE

Sergio dijo...

La economía mexicana se encuentra en una situación particularmente complicada. Por un lado, el sector público enfrenta deficiencias fiscales profundas que requieren solución inmediata. Ésta implica sacrificios de corto plazo que, en medio de una crisis, resultan muy impopulares.

No obstante, es crucial mantener en mente el objetivo último. Lo difícil es saber cuál es éste para nuestras autoridades.

Sergio Montero

Anónimo dijo...

Alejandro,

te envío el siguiente link de un artículo de Arturo Herrera:

http://www.elpais.com/articulo/internacional/Ministro/Carstens/Premio/Nobel/elpepuint/20091120elpepuint_6/Tes

Saludos,

FAM

Gabriel Estrada dijo...

Creo que los premios Nobel en economía y otros intelectuales importantes en la materia gozan de una ventaja al opinar en México: pueden hacerlo más libremente. No es que estemos en un estado autoritario, pero cuando un economista mexicano hace opiniones del estilo, muchas veces se le empieza a asociar como amigo o enemigo de tal o cual político. Eso yo creo que inhibe a muchos y los frena a hacer posturas claras que podrían ser de utilidad.