Pues otro Nobel más se une a la lista de los que han realizado alguna crítica a la política económica del Presidente Calderón, y esto en pocos meses!!! Realmente fue una coincidencia (espero) que varios estuvieran en el país junto con otros economistas famosos aunque no premio Nobel, y por supuesto el tema era pregunta obligada de los periodistas.
Prescott y Sala i Martín, como lo reseñé acá. Antes
Maskin, Phelps, Engle. Ahora Stiglitz en otro evento critica la política fiscal del gobierno. Pero, podemos hacer un comentario "objetivo" sin que nos gane sólo la posición ideológica?.
Como lo mencioné en los otros posts, es importante destacar que no todos pertenecen a la misma corriente. Es decir, (para los no economistas), aunque todos son parte de la llamada "teoría económica dominante", no son de la misma corriente o escuela. Los ejemplos más claros son Stiglitz y Prescott. Este último se coloca en un extremo, muy ortodoxo, conocido como Ciclos de Negocios Reales, y Stiglitz estaría en el otro extremo, Nuevo Keynesiano, pero de los más heterodoxos. Sin embargo, para todos es claro que el aumento de impuestos afecta de manera negativa las decisiones de los agentes privados (consumo e inversión), aunque los canales y efectos que tienen en mente estos académicos sean distintos. Esto explica en gran parte por qué la respuesta inmediata y común es criticar el aumento de impuestos (de manera muy general) como sugieren sus modelos. Ahora, desde un punto de vista político, por ejemplo Stiglitz es un demócrata que se ha radicalizado, incluso provocando que el equipo económico de Obama lo haya marginado en cierta forma. Prescott entiendo es un republicano. Sabemos que ambos partidos tienen posiciones encontradas en cuanto a sus políticas de impuestos.
Algo similar a lo que sucede en México ahora. Todos estamos en contra del aumento de impuestos, pero por razones distintas. Por ejemplo, los empresarios hubieran estado más cómodos sólo con un aumento generalizado del IVA mientras el sector obrero prefiere aumentar el ISR a las empresas y a los estratos de mayor ingreso.
En suma, es cierto, conforme a sus modelos queda claro que el aumento de impuestos no es deseable, particularmente en las condiciones económicas actuales de recesión. Pero ponerlos en la misma canasta es sólo parte del show mediático.
En lo que respecta a Carstens, creo que nunca imaginó tener que contradecir a tantos Nobel en tan poco tiempo. Ni en sus mejorfes tiempos en la escuela. En todos caso, es cierto que tenemos otro crisis adicional a diferencia de, por ejemplo Estados Unidos. Aunque esta no es la reducción en la platafroma petrolera, sino el problema estructural de finanzas públicas. Esto complica el panorama para el país y el análisis particular debiera ser más fino, aunque, y aquí esta la parte más interesante, creo que existían otras ocpiones que podrían haberse utilizado que permitieran responder de manera expansiva ante la recesión y diferirir el aumento de impuestos, utilizando el concepto de balance estructural de manera más agresiva, como lo he mencionado cien (no creo que mil) veces aca.