miércoles, 13 de noviembre de 2013

El Buen Fin 3

Mi columna, Tintero Económico, que se publica hoy en el Universal

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenas noches profesor,

Coincido en que el Buen Fin no tiene el impacto deseado y que es un intento de asemejar el Black Friday de EU. Como lo menciona, las personas solo cambian el tiempo del consumo planeado, como yo que estaba pensado en comprar ciertos regalos de navidad.

Saludos,

Andrea Miranda

Anónimo dijo...

El Buen Fin es un intento mal planeado, como usted menciona, por aumentar el consumo en el país. Si bien habría que proponer otro esquema que permita que tiendas departamentales compitan u ofrezcan rebajas significativas y no modifiquen de manera sustancial la restricción presupuestaria del consumidor.
Saludos,
Fernando Lozano

Anónimo dijo...

Buenas Noches, Profesor

El Buen Fin es para amarrar consumidores vía crédito. Sin embargo, creo que el reparto de utilidades tendría una repercusión más significativa para la economía. Creo que es un tema que debería ser más analizado.

Saludos,

Alan Figueroa

Anónimo dijo...

Concuerdo con usted y sus, ahora ya, 3 columnas sobre el buen fin. Este es un evento que lo único que parece generar es suavizar el consumo, ya que en lugar de gastar el total de su ingreso (destinado a consumo) un día antes de navidad consumirán en el buen fin y en estos días. El buen fin sólo generará un aumento en el consumo si los precios bajan lo suficiente para comprar más, ya que tampoco se considera el costo de ir a comprar a una tienda en un fin único de descuentos en el cual está algo atascado.
Saludos
Maffy Porras

Anónimo dijo...

Que interesante que el buen fin solamente adelante el consumo. Por otro lado, creo que también es una excusa para contraer deudas que no estaban planeadas.

Fernando Varela
Primer Semestre

brenda horcha dijo...

Entonces, para que el Buen Fin funcione, hace falta que los comerciantes y empresas realmente den super ofertas a los consumidores (que no son tontos). Porque con sus pseudo-ofertas, los consumidores ya no están creyendo en ellos. Por eso, la clase media que cada vez se encoje más, prefiere viajar a San Antonio, Dallas ó Houston a hacer sus compras. Recuerdo que ante la crisis financiera en EU (2008-2009) lo "patriotico" era gastar, aunque no tuviera uno mucho. En México siento que la gente no está circulando dinero, por la desconfianza que tienen en el país y el gobierno actual.